domingo, 1 de mayo de 2016

Los Gardelitos y un emocionante show en Floresta

La banda del Bajo Flores (bs as) la rompió en su presentación en Tucumán. En una noche a puro pogo y agite copó la parada con toda su música y el recuerdo de “Callejeros inocentes”.

La expectativa se respiraba fuerte afuera del  club ubicado en av. Colon 471. El show programado a las 21 se hacía desear y en las veredas del club la ansiedad se transpiraba. Poco a poco los que estaban afuera iban ingresando y para las 11 de la noche la cancha ya quedaba chica. En la barra no había nadie que pudiera resistírsele a la cerveza fría. 

Cuando se apagaron las luces, sobre el escenario aparecieron los anfitriones, oriundos de Aguilares, Hermanos del palo y en menos de un respiro el público dio por comenzada la velada a la que aún le faltaban los GARDELES.

La fiesta que había empezado temprano no hacía más que aumentar su intensidad entre los fanáticos que se amontonaban sobre el vallado y los que se quedaban atrás observando y acompañando en el canto. Las banderas aparecieron como por arte de magia adornando el panorama que ya lucía impactante.

Salieron a escena Los Gardelitos, un comienzo de lujo, “pájaro y campana”, “hojas del otoño”, “gardeliando”, “no puedo parar mi moto”, “puño y letra”; oficiaban de fogonero para un grupo de jóvenes que desde el medio lograban contagiar la energía y las ganas de agitar. Las pausas entre tema y tema eran la perfecta ocasión para que toda la cancha se entregara al canto de “vamos los Garde”. 

La fiesta recién empezaba, las bebidas heladas se pasaban de mano en mano y los cigarros seguían su curso comunitario entre los presentes.

No Faltaron en su repertorio, canciones como, “buen dia nena”,”amando a mi guitarra”,” nadie cree en mi canción”.

“Callejeros inocentes, la música no mata”, dijo Ely en un momento y sólo eso bastó para que la ovación se precipitara. Momento ideal para la reflexión sobre la causa Callejeros y la decisión de la corte que terminó por condenar a la música por sobre las responsabilidades políticas compartidas. “Ellos solo hacen lo que nosotros hacemos para ustedes “tocar rocanrol” manifestó, antes de cerrar con el grito de “Libertad a Callejeros” que fue el grito de unidad en nombre del rock que hizo estremecer y poner la piel de gallina.

“Anabel” y “mezclas raras” presagiaban el final de un show único e inolvidable. No hubo ni habrá noche similar. Los Gardelitos dejaron su huella imborrable, su mensaje y su música.

Alegría, fiesta, emoción y música positiva fueron las sensaciones que se pasearon por los rincones de Floresta en la noche del viernes. Todo esto tenía un fin solidario como broche de oro.

Sin duda llegará de la mano de los de siempre y los que vengan a sumarse para hacer de La movida tucumana una de las mejores.


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